París

Eugène Atget - Paris. Via

Eugène Atget – Paris. Via

comillasPero no soy el único sobre quien el encanto de París no obra a la primera vez. Tuve de criada a una muchacha campesina sorprendentemente silenciosa. Me encantaba su mutismo, y lo consideraba como una buena cualidad, cuando al cabo de varias semanas de estar a mi servicio, se me presentó una mañana con el sombrero puesto y su maleta en la mano.
– Vengo a decirle al señor que me marcho.
– ¿Eh?… ¿Qué le ocurre?… ¿No se halla bien aquí?
– No, señor. Este París de ustedes es demasiado triste. En mi tierra puedo hablar con toda la gente; aquí nadie se fija en mi. Luego, que por mucho que se pasee una, las calles son todas iguales. Aquí me muero de aburrimiento… Tengo que volver allá…

Memorias de un vendedor de cuadros
Ambroise Vollard

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