Montecristo

[…] Son los libros que a lo largo de la historia han tenido un gran éxito de ventas, los best sellers, los libros más vendidos, a los que podemos considerar también los más leídos, aunque para demostrarlo rigurosamente sería necesario investigar sobre el intercambio de libros, los préstamos en bibliotecas públicas, los clubs de lectores, o la lectura en voz alta -por ejemplo, la que se hacía en la fábricas de tabaco cubanas, y que dio lugar a una anécdota divertida; la marca de habanos Montecristo debe su nombre al éxito que entre los obreros tuvo la novela de Alejandro Dumas.

Código Best Seller
Sergio Vila-Sanjuán

 

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El vínculo

Como los métodos para proteger a los muertos habían mejorado por el miedo de que el cuerpo de un familiar acabara en la mesa de un anatomista, los resurreccionistas Burke y Hare decidieron no complicarse la vida y cambiaron su trabajo de desenterradores a asesinos. Optaron por gente marginal, personas por las que nadie se preocuparía y que profesores y estudiantes de cirugía jamás reconocerían… pero se equivocaron.

Narrador: Pero Burke y Hare no quedarían impunes. Un ayudante de cirujano reconoció uno de los cuerpos que Burke le había traido, era el de una joven prostituta llamada Mary Patterson.

Matthew Kaufman (Univ. Edimburgo): Probablemente el ayudante, el señor Ferguson, se había acostado con ella unos días antes. varios estudiantes también lo habrían hecho en los días o semanas anteriores. La reconocieron de inmediato y preguntaron a Burke, al que le habían comprado el cuerpo: “¿cómo murió? era muy joven”. A lo que él contestó: “Estas cosas le pasan a gente que bebe mucho y obviamente ella era alcohólica”.
La investigación de la muerte de Patterson condujo a la policía hasta Hare quien prestó declaración a cambio del perdón. Burke fue juzgado y condenado por múltiples asesinatos.

Documental:
Mundos Perdidos. Dr. Jekyll y Mr. Hide.

La bandera del cuervo encantado

Según las sagas tradicionales, Sigurd [el Fuerte] combatió bajo la bandera de un cuervo mágico tejido para él por su madre, Eithne, una princesa irlandesa que tenía la reputación de ser una hechicera. La bandera traía la victoria de parte de Odín, pero también garantizaba la muerte a quien la portase. Se dice que durante la batalla, Sigurd perdió tres portaestandartes antes de conseguir la victoria. En 995, Sigurd recibió el bautismo, lo que le permitió celebrar un segundo matrimonio muy ventajoso con una hija del rey Malcolm II de Escocia, cuyo nombre no se menciona. Su hijo Thorfinn se crió como cristiano en la corte de Malcolm en Escocia. Sigurd probablemente no fue sincero en su conversión porque encontró la muerte luchando bajo la bandera del cuervo encantado en la batalla de Clontarf en 1014.

Los hombres del norte
John Haywood

San Francisco – Cnosos

Fue nombrado doctor honoris causa en letras por la Universidad de Princeton en 19508 y en 1958 fue nombrado doctor honoris causa por la Universidad La Sorbona (en francés La Sorbonne) de Francia. Ese mismo año viaja en automóvil de la ciudad de México a Estados Unidos, para recibir el doctorado honoris causa de la Universidad de California en Berkeley. Las minifaldas que ve en un establecimiento de comida rápida en California le encantan: “Aquí las chicas sirven comida usando patines y con los muslos al aire, como en la Creta minoica”, escribe en su diario.

Wikipedia

Apellido y riqueza

Unos pocos días después, los vientos rolaron finalmente al sur y, el 28 de septiembre, Guillermo el Conquistador desembarcó en Pevensey. Harold corrió hacia el sur para encontrarse con la derrota y la muerte en la batalla de Hastings el 14 de octubre. Con Harold muerto, la resistencia inglesa se derrumbó con rapidez y, el día de Navidad de 1066, Guillermo fue coronado rey de Inglaterra en la abadía de Westminster. La conquista normanda tuvo muchas más consecuencias a largo plazo que la conquista danesa cincuenta años antes. Guillermo y muchos de sus seguidores eran descendientes de los vikingos, pero en 1066, Normandía era lingüística y culturalmente un principado francés. La conquista sacó definitivamente a Inglaterra de la órbita de Europa del norte y la convirtió en un satélite político y cultural de Francia. No sería hasta finales del siglo XIV que Inglaterra volvería a tener un rey cuya lengua materna fuera el inglés. La aristocracia inglesa nativa que sobrevivió a las batallas de 1066 a los pocos años había sido ejecutada o exiliada, y casi todos los terratenientes ingleses fueron desposeídos. El campesino inglés fue obligado a la servidumbre. Los conquistadores expropiaron la riqueza de los ingleses en una escala tan enorme que incluso en la actualidad, 950 años después, los habitantes de Inglaterra con apellidos de origen normando-francés, son, de media, un 20 por ciento más ricos que la media nacional.

Los hombres del norte
John Haywood

De la utilidad de la exploración

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Edouard Boubat, Untitled, 1950s

A mediados del siglo XVI era común en Perú la idea de que a poniente existían islas muy ricas, aún desconocidas, entre las que se contaban las llamadas Hahuachumbi y Ninachumbi. Tal creencia determinó que el gobernador Lope García de Castro iniciase en 1565 las gestiones para el envío de una expedición marítima. Ya en septiembre de 1565 escribía Castro al rey: «Por tener gran noticia, como se tiene, de las islas que acá llaman de Salomón, y por echar parte de la gente haragana que anda en este reino, envío a Alvaro de Mendaña, mi sobrino, con cien hombres, al descubrimiento dellas».

Galicia e os descubrimentos oceánicos
Amancio Landín Carrasco

La ley y Arabella Stuart

A finales del s. XVIII Inglaterra se deshacía de su población reclusa enviándola a Australia. El envio de población masculina en los primeros viajes trató de compensarse con el Lady Juliana, un barco de prisioneras. Siân Rees cuenta en Burdeles Flotantes aquel viaje y las mujeres que fueron obligadas a participar en él. Varias prisioneras consiguieron huír y evitar el destierro, otras no llegaron a partir por diversos motivos. Uno de estos casos es el de Arabella Stuart que confiaba en que la ley, que se mostraba tan dura en su castigo, podía interpretarse también a su favor:

comillasEse mismo verano Arabella Stuart, una ladrona de poca monta, apareció en Old Bailey asombrando al Tribunal con el reclamo arrogante de que la Ley Santa de Dios, como había dicho el propio Rey, requería que “por todo tipo de trasgresión… a quienes los jueces condenaran… debería pagar el doble a su vecino”. Por tanto, concluyó, según ese decreto debía devolver el doble del valor de lo que ella había hurtado, y desterrándola a Botany Bay ese pago era imposible, así que estaban yendo contra la palabra del Señor. La colgaron.