Arcálogos

Arcálogos se llamaban a sí mismos. Cada verano esos hombres, en su mayoría en la mediana edad y originarios de Arizona, de la Suiza italiana y de Nueva Zelanda, se arrastraban cual hormigas por el Ararat en busca de restos de madera petrificada.

Extrañamente, los buscadores del arca no procedían de países profundamente religiosos. Ningún jeque saudí había invertido dinero en expediciones destinadas a encontrar el arca de Nüh. Los expedicionarios provenían todos, sin excepción, de regiones donde la Iglesia y el Estado estaban separados y donde la fe en la razón había ganado mucho terreno en los últimos cien años. De zonas desarrolladas. Destacaban la velocidad con que crecía la representación de países asiáticos como corea del sur y taiwan. Cuanto más próspero era un país y más acusada la apostasía de sus habitantes, mayor era el número de arcálogos que producía.

Ararat
Frank Westerman

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Los detalles herrumbrosos

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Khe Sanh, Vietnam del Sur (1968). Un miembro del servicio médico usa un estetoscopio para comprobar si el Viet Cong está cavando un túnel bajo la base. Via Historium

[Lugares de la Batalla del Ebro, Guerra Civil Española] Los detalles, a menudo repletos de herrumbre, como un pequeño trozo de metralla que recojo del suelo, son el grado cero de la verdad, y nos conectan con las sombras oxidadas de un tiempo remoto y cercano a la vez, que corta por la hoja y también por el mango por el que tratamos de cogerlo. Corta y asombra más que cualquier ficción. Por ejemplo, me cuentan que en lo alto de la serra de Cavals pueden encontrarse hoy adoquines de la Barcelona de las década de 1930, resultado de algún bombardeo desesperado de las fuerzas republicanas; esta estampa, de un surrealismo impagable, arroja más luz sobre el gobierno de la Segunda República que muchos documentos.

Entre la mentira y el olvido
Francesc-Marc Álvaro

Por sólo una renta de 1200 escudos

Si Dios inspirase a Vuestra Alteza Serenísima el pensamiento de concederme tan sólo que los 1.200 escudos que habéis tenido la bondad de fijar se convirtieran en una renta perpetua, sería feliz como Ramón Llull, y quizá con mayor merecimiento… Porque mi invención comprende el uso de la razón entera, un juicio para las controversias, un intérprete de las nociones, una balanza para las probabilidades, una brújula que nos guiará a través del océano de las experiencias, un inventario de las cosas, una tabla de los pensamientos, un microscopio para examinar las cosas presentes, un telescopio para adivinar las lejanas, un cálculo general, una magia inocente, una cábala no quimérica, una escritura que cada uno leerá en su propia lengua; y, finalmente, una lengua que se podrá aprender en pocas semanas, y que enseguida se extendería por todo el mundo. Y que llevaría consigo, adonde quiera que fuese, la verdadera religión.

Leibniz, carta, 1679

La búsqueda de la lengua perfecta
Umberto Eco

El soldadito de Calleja

Saturnino Calleja fundó a finales del siglo XIX una editorial que fue reconocida principalmente por los libros infantiles y cuentos. Estos cuentos por razones de censura tenían en ocasiones cambios respecto a la versión original.

Narradora: La obra del danés Hans Christian Andersen llega a los jóvenes lectores españoles pero con llamativos cambios en su argumento impuestos por la censura eclesiástica.
Luis Resines, doctor en Teología, experto en la obra editorial de Saturnino Calleja: Por ejemplo, el famoso soldadito de plomo es rechazado, completamente rechazado. ¿Por qué? pues porque no es posible que una bailarina, un muñeco de papel, se enamore de un soldadito que además es de plomo. Eso es una aberración antinatural. Entonces dicen: “esto no puede ser, esto hay que rechazarlo” y el soldadito de plomo va al infierno de los libros.
Comentarista: ¿Y qué hace? Pues convierte a la bailarina, ni más ni menos, que en una Virgen del Pilar. Entonces en el castillo donde están los juguetes en lugar de haber una bailarina de papel lo que hay es una imagen de la Virgen del Pilar hacia la que el soldadito profesa una profunda emoción y devoción […]

El niño mandó construir un cuadrito donde colocó su juguete con todo cuidado y lo colgó en su alcoba. Todo los días al acostarse y levantarse se encontraba con el bravo soldado haciendo centinela y recordándole sus oraciones para que la virgencita le socorriese en sus desgracias y le hiciera feliz. Pues la virgencita no se olvida nunca de los niños buenos y los protege constantemente como protegió al soldadito de plomo.

Fragmento procedente del podcast: Saturnino Calleja, un cuento de nunca acabar.

De la madera a la seda

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[Los libros más antiguos de China] Los materiales empleados entonces para la escritura fueron el hueso, la concha de tortuga, las cañas de bambú hendidas y, posteriormente, las tablillas de madera, en las que se rayaba con un estilo; se comenzaba a escribir en el ángulo superior derecho y se seguía verticalmente, sucediéndose las columnas de derecha a izquierda, lo mismo que ocurre con los libros chinos de hoy.

Apenas si se han conservado algunos de estos manuscritos en madera. La principal razón para ello fue la gran quema de todos los libros existentes ordenada en el año 213 a. de C. por el emperador Ts’in Shihuangti, como castigo a los autores que se había atrevido a criticar su política. Pocos libros escaparon a la acción del fuego y los producidos después de la gran quema han desaparecido en gran parte, debido sin duda a la descomposición bajo tierra.

Pero la quema de los libros tuvo como consecuencia una intensa actividad literaria. Se luchó por reparar la catástrofe recogiendo y publicando de nuevo cuanto aún pudo salvarse de la literatura clásica desde el tiempo de Confucio y no bastó ya la madera, sino que se pasó a emplear la seda, sobre la que se escribió bien con pluma de bambú o bien con pincel de pelo de camello. Se utilizó una tinta negra, extraída del árbol del barniz, y más tarde tinta china, mezcla de hollín de pino y cola. La seda poseía muchas de las cualidades del papiro de los egipcios, la flexibilidad y la tersura de su superficie, pero también el inconveniente de un precio mayor.

Historia del libro
Svend Dahl

 

El snobismo del profesor Gaviota

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Fotograma de I’m your man, documental sobre Leonard Cohen

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Gould tiene voz gangosa y acento de Oxford. Camareros y dependientes del Village se refieren a él como el Profesor, el Gaviota, el Profesor Gaviota, el Mangosta o el Chico de Bellevue. Viste ropa desechada por sus amigos. Invariablemente el abrigo, el traje, la camisa y hasta los zapatos le vienen dos tallas grandes, pero él los usa con una especie de desenfado abatido. Míreme, dice. Lo único que me queda bien es la pajarita. En los días más crudos de invierno se pone una capa de periódicos entre la camisa y la camiseta. Soy un esnob, dice; uso solamente el Times.

El secreto de Joe Gould
Joseph Mitchell

Santa Lucía, Coruña

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Plano Coruña (1639) – Juan de Santans y Tapia

Desde el s. XIV existía un lazareto situado en las afueras de Coruña bajo la advocación de Santa Lucía en la aldea del mismo nombre. En el libro La Coruña en los siglos XIII al XV Dolores Barral Rivadulla cuenta lo que conocemos de él o lo que puede aplicarse a partir del funcionamiento de otros lazaretos similares. El dato que llamó más mi atención es que tal vez este hospital no fuera un recinto concreto:

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Se desconoce la disposición general de la leprosería coruñesa. Sin embargo a travéssantalucia del plano de la ciudad realizado por Juan Santáns y Tapia en donde bajo el epígrafe Santa Lucía aparecen una serie de casas presididas por una iglesia con torre, se podría confirma, en el caso coruñés, la hipótesis de N. Gugliemi (1) quien supone que las leproserías son, por lo general, un conjunto de construcciones sin una disposición especial, pero cuyos edificios principales estarían orientados hacia mediodía para buscar los efectos saludables del sol. Aún más este pequeño núcleo constituirá, siguiendo a la citada autora, una entidad auto suficiente cercada por una extensión rural, cultivada por los propios enfermos.

(1) Nilda Gugliemi: “Modos de marginalidad en la Edad Media: extranjería, pobreza, enfermedad”.