O enterro do Soneira

O Soneira o tiña claro: quería enterro con música de gaita e que o gaiteiro de volta do camposanto parara en cada tasca do camiño e bebera a sua honra. Os 70 anos, tres matrimonios e dous fillos, este labrego de Riazor que vivía en Cristais pasou a situación na que debía cumplirse o seu desexo.

E alá foi o gaiteiro no medio dunha numerosa comitiva fúnebre que quería foliada. Pero todo o que tiveron foi o Miserere da orquestra de capilla porque “la autoridad” non deixou tocar a gaita. Cando deron terra o Soneira o gaiteiro arrancouse na porta do cemiterio pero tamén alí o prohibiron.

Non se sabe en qué momento “la autoridad” considerou que xa non era unha falta de respeto que o gaiteiro cumplira a vontade do finado pero á cronica di que cando empezou non parou, faltando incluso a promesa de parar en todas as tascas… ¡e que lle debía varias pezas o Soneira! Unha “crecida turba” seguiuno por toda a cidade ata rematar na casa do defunto en Santa Margarida.

Foi na Coruña, alá polo 1898, ano de mortos a moreas que non mermou a estatística de mexericas.

soneira

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Le Parapluie de l’escouade

A veces resulta difícil comprender sus relatos
¿qué quiere decirnos? ¿en realidad, se propone decirnos algo?

Francois Caradec, biografo de Alphonse Allais

Charles-Alphonse Allais (Honfleur, Normandía, 20 de octubre de 1854 – París, 28 de octubre de 1905), artista multifacético (pintor, escritor, músico, escultor…) cuyos muchos talentos la Wikipedia resume en uno: humorista.

Autor de la primera composición musical minimalista: su Marche funèbre composée pour les funérailles d’un grand homme sourd (Marcha fúnebre compuesta para las exequias de un célebre hombre sordo) es una página de composición completamente en blanco, porque “las grandes penas son mudas”.

Su obra pictórica:

Primera Comunión de jovencitas cloróticas en tiempos de nieve

Pizca de tomate al borde del mar Rojo por cardinales apopléticos

Otros ejemplos de su obra pictórica.
Wikipedia en español: Alphonse Allais.
Descubrimiento de Allais en el blog Futility Closet.

Le Parapluie de l’escouade (El paraguas de la escuadrilla) recibe su nombre, explica Allais, por dos razones: del paraguas no se habla de ninguna forma, y de la escuadrilla, “unidad de combate tan importante”, no se evoca nada

Rumble – Link Wray

Rumble es uno de los pocos casos en que una canción instrumental es censurada en las radios. Creada a finales de los 50 por Link Wray and his Ray Men se llamaba originalmente Oddball (rareza, cosa rara) pero su nombre fue cambiado a Rumble (“estruendo” pero también “pelea callejera” en la jerga pandillera). Bandas y músicos (Bob Dylan, The Who, The Kinks, Jimmy Page…) se han sentido atrapados por la canción que ha sido incluida con frecuencia en series y películas (Los Soprano, Pulp Fiction…)

Fans – Sam Shepard

Los fans son más peligrosos que un hombre con un arma, porque andan persiguiendo algo invisible. Algún “algo” imaginario. Por lo menos con una pistola sabes a lo que te enfrentas.

Rolling Thunder: con Bob Dylan en la carretera
Sam Shepard

Bailando el Lambeth walk

“While dictators rage and statesmen talk,
all Europe dances — to The Lambeth Walk.”
The Times, Octubre de 1938

A finales de los años 30 se estrenó en Londres el musical Me and My Girl. La obra trataba sobre una línea nobiliaria cuyo único superviviente es un cockney de Lambeth al que tienen que educar y preparar para su posición. Durante el proceso tratan de apartarlo de su novia, una joven del mismo barrio, y la historia trata de los encuentros y desencuentros de la pareja hasta el final feliz. La pieza más conocida del músical es el Lambeth Walk interpretada al final del primer acto, en el momento en que el joven se estaba acostumbrando a los modales de la aristocracia aparece su novia y sus amigos de Lambeth para recordarle de donde viene. Juntos, nobles y plebeyos, se mueven al ritmo del “Lambeth Walk”. Aquí pueden ver la canción del musical en una versión moderna, si como yo también se han sentido intrigado por esos trajes tan peculiares lean la entrada de la Wikipedia sobre los Pearly Kings and Queens.

El pavoneo despreocupado del Lambeth Walk se hizo popular por toda Europa y los EEUU donde fue criticado por los moralistas de siempre. Sin embargo en Berlín fueron los nazis quienes cargaron contra él al considerarlo una de tantas maldades judías que convertía a los bailarines en bestias poseídas. Entonces llegó la guerra y parecía que no era una buen momento para el Lambeth Walk hasta que en 1942 Charles A. Ridley, que trabajaba en el Ministerio de Información británico, recordó lo poco que le gustaba a los alemanes y se propuso que lo bailaran. Valiéndose de imágenes de los desfiles militares, de los discursos de Hitler y de “El Triunfo de la Voluntad” de Leni Riefenstahl montó un corto de propaganda donde todos se movían al ritmo del “Lambeth Walk – Nazi Style”. Los británicos distribuyeron esta película alegremente sin acreditar el origen y dando facilidades a las distribuidoras para que lo rellenaran con sus propios comentarios. Se dice que al verlo Goebbels salió de la sala de proyección gritando obscenidades.

Como tantos otros lugares de Londres Lambeth fue muy dañado en los bombardeos alemanes de la II Guerra Mundial.

La historia del “Lambeth Walk” no se detiene sólo en un cortometraje de propaganda tiene también una fotografía:

En 1943 la revista británica Picture Post publicó esta fotografia de Bill Brandt titulada Bailando el Lambeth Walk. La foto se utilizó para ilustrar que la ausencia de clubs infantiles obligaba a los niños a jugar como “los mayores”. Siete años después volvió a aparecer la misma fotografía como recuerdo de los buenos tiempos, cuando era común la encantadora imagen de los niños jugando en las calles.

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