San Francisco – Cnosos

Fue nombrado doctor honoris causa en letras por la Universidad de Princeton en 19508 y en 1958 fue nombrado doctor honoris causa por la Universidad La Sorbona (en francés La Sorbonne) de Francia. Ese mismo año viaja en automóvil de la ciudad de México a Estados Unidos, para recibir el doctorado honoris causa de la Universidad de California en Berkeley. Las minifaldas que ve en un establecimiento de comida rápida en California le encantan: “Aquí las chicas sirven comida usando patines y con los muslos al aire, como en la Creta minoica”, escribe en su diario.

Wikipedia

El soldadito de Calleja

Saturnino Calleja fundó a finales del siglo XIX una editorial que fue reconocida principalmente por los libros infantiles y cuentos. Estos cuentos por razones de censura tenían en ocasiones cambios respecto a la versión original.

Narradora: La obra del danés Hans Christian Andersen llega a los jóvenes lectores españoles pero con llamativos cambios en su argumento impuestos por la censura eclesiástica.
Luis Resines, doctor en Teología, experto en la obra editorial de Saturnino Calleja: Por ejemplo, el famoso soldadito de plomo es rechazado, completamente rechazado. ¿Por qué? pues porque no es posible que una bailarina, un muñeco de papel, se enamore de un soldadito que además es de plomo. Eso es una aberración antinatural. Entonces dicen: “esto no puede ser, esto hay que rechazarlo” y el soldadito de plomo va al infierno de los libros.
Comentarista: ¿Y qué hace? Pues convierte a la bailarina, ni más ni menos, que en una Virgen del Pilar. Entonces en el castillo donde están los juguetes en lugar de haber una bailarina de papel lo que hay es una imagen de la Virgen del Pilar hacia la que el soldadito profesa una profunda emoción y devoción […]

El niño mandó construir un cuadrito donde colocó su juguete con todo cuidado y lo colgó en su alcoba. Todo los días al acostarse y levantarse se encontraba con el bravo soldado haciendo centinela y recordándole sus oraciones para que la virgencita le socorriese en sus desgracias y le hiciera feliz. Pues la virgencita no se olvida nunca de los niños buenos y los protege constantemente como protegió al soldadito de plomo.

Fragmento procedente del podcast: Saturnino Calleja, un cuento de nunca acabar.

Primer contacto: Todo esta en tu cabeza

9788434423091Muchas ganas tenía de leer este libro sobre enfermedades psicosomáticas y hasta ahora está cumpliendo todas las espectativas. La autora se dedica a los casos que ocupan el escalón más bajo de la compasión con los enfermos: los que sufren un trastorno psiquiátrico que se manifiesta como una enfermedad. Un diagnóstico que no es muy querido ni por médicos, que piensan que siempre se les puede pasar algo físico, ni por pacientes, que están convencidos de que tienen una enfermedad real. En los casos que expone la principal preocupación de O’Sullivan es curar a los pacientes y hacerles entender el tipo de tratamiento necesario, a los lectores nos ofrece explicaciones sobre el cerebro y nos ayuda a entender que detrás de los sintomas sin explicación médica  no hay un farsante de la aflicción sino, en demasiadas ocasiones, un enfermo en tierra de nadie.

comillasPese a todas las posibilidades, desde los inicios de mi formación supe cuál sería mi decisión. Quería ser neuróloga. Cuando tomé esa decisión sabía lo que significaba y adonde me llevaría. Quería emular a las personas de las que había aprendido, las personas que me habían inspirado. Me gustaba la parte de-tectivesca de la profesión, tener que resolver los misterios de cómo el sistema nervioso transmite sus mensajes y averiguar todos los errores posibles. Imagine a un hombre incapaz de mover la pierna derecha pero que no nota la pierna izquierda: ¿dónde está la lesión? ¿Qué enfermedad tiene? O una mujer que está perfectamente pero no consigue escribir y es incapaz de identificar sus dedos y no atina a indicar cuál es su dedo índice. ¿Qué parte del cerebro, al dañarse, provoca tal situación? Las enfermedades neurológicas se manifiestan de modos esquivos y extraños. Hay un tipo de ataque epiléptico que se activa al cepillarse los dientes. Y extraños trastornos de parálisis temporal que acontecen tras ingerir alimentos salados.

Todo está en tu cabeza
Suzanne O’Sullivan

Y eso ¿a qué sabe?

¿Cómo describimos a nuestros paisanos aquellos frutos que no han probado nunca? ¿Cuál es la primera impresión de quién come por primera vez piña o plátanos? De los nuevos productos de América  ¿cuáles gustaron de principio y cuáles no? Fray Tomás de la Torre en Historia de la venida de los religiosos de la provincia de Chiapas relata su primer contacto con algunas de las frutas de la tierra americana y la consideración que éstos tenían en España:

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Trajéronnos frutas de la tierra, entre las cuales la más principal es la piña y aunque todos los españoles e indios la loan y precian, nosotros no la pudimos meter en la boca porque su olor y sabor nos pareció de melones pasados de maduros y asados al sol.

Trajéronnos también plátanos, son una fruta larga, comúnmente de un palmo, algunos menores, otros mayores, son casi como la muñeca de gordos y en los extremos casi parecen morcillas atadas, y cuando están muy maduros lo parecen también así en el color como en estar algo conservados. Tienen un cuero a modo de carnero: desnúdaseles fácilmente, quedan dentro blancos que tiran a amarillos. Es una muy gentil fruta cruda y asada y en cazuela y guisada y como quiera, estos pasados son como muy gentiles higos pasados. Pero al principio éranos fruta muy asquerosa: parecían en la boca como ungüento o cosa de botica.

Trajéronnos también guayabas, son verdes que tiran a amarillas, son como duraznos, llenas dentro de granillos que se tragan sin quebrar, y aunque es buena fruta en las islas especialmente, a los que vienen de Castilla les hiede a chinches y les parece abominación comerlas. Trajeron también batatas; éstas son raíces que se crían debajo de la tierra como nabos; algunas son blancas, otras coloradas, cómense asadas y cocidas, tienen el sabor en nada diferentes a castañas asadas y cocidas. Así nos supieron bien.

La otra cara de la Conquista
Ricardo Herren

Porn shui

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1993 Via

comillasMe gustaba trabajar en la agencia. Encontraba varias ventajas:

1. Una amplia selección de té normal y descafeinado, incluido el sabor a manzana especiada y bombón naranja.

2. Redactores publicitarios en sus scooters Razor que me proporcionaban combustible suficiente para mi horno interior de desprecio.

3. Acceso a Internet T-l, ultrarrápido.

4. «Porn shui» (1) excelente.

(1) Porn shui. Hace referencia al arte de colocarnos en nuestro despacho o cubículo de la oficina de tal manera que podamos navegar por las páginas porno de la red sin ser vistos. Uso: «En el trabajo me siento en una mesa con un porn shui estupendo: de cara al pasillo, y no se sienta nadie en la mesa que hay detrás de mí».

Diario de una stripper
Diablo Cody

Lamed Wufniks

comillasHay en la tierra, y hubo siempre, treinta y seis hombres rectos cuya misión es justificar el mundo ante Dios. Son los Lamed Wufniks. No se conocen entre sí y son muy pobres. Si un hombre llega al conocimiento de que es un Lamed Wufnik muere inmediatamente y hay otro, acaso en otra región del planeta, que toma su lugar. Constituyen, sin sospecharlo, los secretos pilares del universo. Si no fuera por ellos Dios aniquilaría al género humano. Son nuestros salvadores y no lo saben.

Esta mística creencia de los judíos ha sido expuesta por Max Brod.

La remota raíz puede buscarse en el capítulo dieciocho del Génesis, donde el Señor declara que no destruirá la ciudad de Sodoma, si en ella hubiere diez hombres justos.

Los árabes tienen un personaje análogo, los Kuth.

El libro de los seres imaginarios
Borges, J. L. y Guerrero, Margarita

Algunos recuerdan vidas pasadas…

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Rene Magritte, Le Drapeau Noir. Via

comillasAlgunos recuerdan vidas pasadas, yo recuerdo una vida presente muy, muy distinta. Sé que nadie nunca ha dicho algo semejante, pero sospecho que no soy el único, aunque puede que sí sea el único dispuesto a contarlo – Philip K. Dick

Los mundos de Philip K. Dick
Documental