La soledad de los démones

 La place Vendôme d'antan
La place Vendôme d’antan

Se consideraba que los daimónia vivían en lugares desiertos (a una ciudad en ruinas se le llama «morada de démones» en Apocalipsis 18, 2). La idea que subyace a esta expresión parece ser la siguiente: después de que una ciudad ha sido destruida por un enemigo y sus habitantes asesinados o arrastrados a la esclavitud, solamente los antiguos dioses de la comunidad —degradados a la categoría de démones— permanecen en sus ruinas. Están organizados bajo el mando de Beelzebub o Beelzebul (Lucas 11, 15, 18-19), nombre que deriva probablemente de Baal, el dios principal de los filisteos. El nombre en sí podría significar «señor de las moscas» o «señor de la inmundicia», pero el hecho de que Beelzebul (o Beelzebub) sea el príncipe de los démones, desde un punto de vista hebreo, muestra claramente que el dios supremo de una cultura se ha convertido en el Satán de otra cultura hostil y que sus dioses subordinados han sido degradados.

Arcana Mundi. Magia y ciencias ocultas en el mundo griego y romano
Georg Luck

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De los interrogatorios a espías

Kim Philby in Moscow. Photo: Marie Claire/Paris Match.
Kim Philby in Moscow. Photo: Marie Claire/Paris Match.

Sobre los enredos que el espía “Kim” Philby preparaba para su interrogador cuando sus compatriotas sospechaban de que podía tratarse de un agente soviético:

Durante las semanas siguientes, Skardon vino varias veces para seguir los interrogatorios. Se mostraba escrupulosamente cortés, sus modales rondaban casi con lo exquisito; nada podía resultar más halagador que su cálido interés por mis puntos de vista y acciones. Era mucho más peligroso que el ineficaz White o el atronador Milmo. Me ayudó a resistir sus corteses avances saber que fue Skardon quien había logrado ganarse la confianza de Fuchs con tan desastrosos resultados. Durante nuestra primera larga conversación, descubrí y evadí dos pequeñas trampas que me había preparado con habilidad y precisión. Pero apenas había yo empezado a felicitarme por mi sagacidad, cuando pensé que acaso me hubiera puesto otras que me pasaron inadvertidas.

Aun así, Skardon también cometía errores. Una de las entrevistas la inició pidiéndome autorización escrita para examinar mi cuenta bancaria. Pudo haber obtenido autorización legal para proceder, con mi aprobación o sin ella; así que no opuse objeción…, sobre todo teniendo en cuenta que no encontraría la menor huella de pagos irregulares por la sencilla razón de que jamás los hubo. Pero, con la autorización en la mano, empezó a preguntarme sobre mis finanzas, y aproveché la oportunidad para darle alguna información falsa sin trascendencia. Al hacerlo, me guiaba algo más serio. Me había sido posible inventar explicaciones plausibles para la mayor parte de los hechos singulares de mi carrera, pero no para todos. Cuando mi inventiva fallaba, sólo me quedaba el recurso de achacarlo a mi falta de memoria. La comprobación de mis finanzas me ofrecía una oportunidad de confirmar la forma errática en que trabajaba mi memoria. Si no era capaz de recordar mis transacciones financieras, no cabía esperar que recordara todos los detalles de mi vida profesional y social.

Mi guerra silenciosa
“Kim” Philby

Del “marktwainismo” de los niños

Fergus Bourke. The Bottle Throwers. 1968
Fergus Bourke. The Bottle Throwers. 1968

De Groucho y yo de Groucho Marx:

Hablando de niños, como parece que estamos haciendo, la televisión está fuertemente poblada por lo que vagamente se denomina como «comedias de situación familiar». Algunas de ellas están espléndidamente escritas y consiguen calificaciones casi tan elevadas como las películas del Oeste. Sin embargo, en la mayoría de los casos, los escritores hacen que los niños hablen como si tuvieran las ideas de una persona de cuarenta años. Estos chicos profieren agudezas que serían dignas de George S. Kaufman, Sid Perelman, Mark Twain o George Bernard Shaw. Como ya sabes, he tenido tres hijos. No obstante, puedo asegurarte que este tipo de diálogo agudo nunca se ha oído en las inmediaciones de mi casa. Durante un período de treinta y cinco años, únicamente puedo recordar dos ocurrencias jocosas por parte de mis tres hijos, lo cual difícilmente constituye un récord memorable. Cuando mi hijo Arthur tenía diez años, quiso una escopeta de balines. Dando pruebas de ser un padre severo, le dije que no podía tener ninguna.

—¿Para qué la quieres? —pregunté.

—Para salir al patio posterior y disparar sobre las botellas que ponga sobre la cerca —respondió.

—¡Magnífico! —dije—. Supon que fallas, das en el ojo de un niño y lo dejas ciego para toda la vida. ¿Que pasará entonces?

—Tendré mucho cuidado —insistió—. Sólo dispararé sobre las botellas.

—Lo siento, Arthur, pero resulta demasiado peligroso —repliqué.

Como todos los niños, siguió suplicando e insistiendo hasta que al fin, exasperado, le dije:

—Mira, hijo, mientras sea yo quien mande en esta casa, ¡no tendrás ninguna escopeta!

Mirándome fijamente a los ojos, me dijo:

—Papá, si llego a tener una escopeta, ¡no mandarás más en esta casa!

La otra frase inmortal provino de mi hija pequeña, Melinda. Iba entonces a un parvulario. Cada mañana se marchaba de casa a las ocho y regresaba a las tres de la tarde. Siendo un fanático de las «relaciones» y terriblemente curioso acerca de sus actividades, preguntaba cada día a Melinda, cuando regresaba, lo que había hecho en la escuela. Ella se encogía siempre de hombros y decía:

—Nada, papaíto.

Adoptando de nuevo la actitud de padre pomposo, le dije:

—Mira, Melinda, cada día pasas siete horas en el parvulario. ¿Qué haces allí?

—¡Oh, papaíto! —respondió con impaciencia—. Todo lo que hacemos es dibujar e ir al retrete.

Dicho sea de paso, ésta es la descripción más acertada que se haya dado nunca de un parvulario.

Tengo la teoría de que la mayor parte de los escritores de la televisión no están en contacto con muchos niños. También es posible que sean los niños los que eviten el contacto con los escritores de la televisión. En todo caso, parece ciertamente que viven en dos mundos distintos.

Groucho y yo
Groucho Marx

Los oficios de la imprenta

imprenta

No sabemos si el mismo Gutenberg trabajó como creador y fundidor de tipos, como componedor o incluso como impresor. Por el contrario apenas hay dudas de que Peter Schöffer fue uno de los componedores (probablemente el componedor I) de la Biblia de 42 líneas. En los primeros ensayos de impresiónes casi seguro que los componedores tuvieron que hacer también de impresores. Pero muy pronto, probablemente en la impresión de la Biblia, ambas funciones fueron desempeñadas por personas distintas. Los componedores tenían que disponer de cierto nivel de formación, mientras que en el caso de los impresores que hacían funcionar la prensa lo importante es que poseyeran unos buenos bíceps (en la xilografía componedor, batidor y librero llevan puesto un gorro, mientras que el impresor aparece con la cabeza descubierta y larga melena -con lo cual tal vez se quisiera insinuar que se trataba de un simple trabajador manual).

Manual de incunables
Ferdinand Geldner

Diez

01: Islas mágicas y ciudades submarinas en la costa de Irlanda del libro As cidades asolagadas de Antonio Balboa Salgado.

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02: Coronación: En la construcción de edificios, la coronación (conocido en ocasiones por los términos ingleses topping out o topping off) es un rito de constructores que consiste en marcar la finalización de la estructura de un edificio colocando una rama o un árbol decorado con flores y cintas en la cima de la estructura. Esta tradición está todavía viva en el Norte de Europa y en los Estados Unidos, pero ha caído en desuso en otros países. Decimos que un edificio está coronado cuando se ha alcanzado su altura arquitectónica máxima, es decir, se ha construido la última planta, pero todavía sigue en construcción a falta de la instalación de otros elementos.

03: Recompensa por un gallego en fuga

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Recompensa por gallego en fuga. La Gaceta Mercantil. Buenos Aires, 14 de noviembre de 1844. Sala VII. Legajo 217.

04: Una de las exigencias de la huelga minera de Blackball (Nueva Zelanda, 1908) era tener más de 15 minutos para comer. El juez del Tribunal de Arbitraje argumentó que tenían tiempo de sobra y tras un receso de hora y media para almorzar multó a los trabajadores por huelga ilegal.

05: En el folclore japonés el Nurikabe es un muro gigante viviente que bloquea los caminos por la noche. Si se le ignora no se mueve pero si se le ataca devuelve los golpes con ira.

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06: Hilo sobre los errores, y aciertos, del cine reciente al representar los periódicos victorianos: no hay titulares con letras grandes, las entrevistas eran poco habituales antes de 1880 (se consideraban una invasión de la privacidad) y lo normal era que los artículos no fueran firmados.

07: Enfermedad en los ojos causada por las brujas (1583)

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08: El misterio de los pies mutilados que llegan a la costa de Canadá: El misterio ha intrigado a los canadienses durante más de una década: uno por uno, pies con zapatos deportivos han llegado a la costa de Columbia Británica con una regularidad inquietante.

09: Origen de la expresión plantar un pino según este recorte de prensa de 1933

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Región – 8 de septiembre de 1933

10: La muerte de John Feeks: A finales del s. XIX el trabajador de la Westinghouse Electric John Feeks fallecía en un accidente laboral mientras reparaba la líneas de telégrafo en un poste cuando un cable de corriente alterna hizo contacto con la línea telegráfica. El hecho de que sucediera en el distrito más concurrido de Manhattan, a la hora del almuerzo y fuera presenciado por mucha gente lo convirtió en noticia y desató el pánico a los cables.  

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Viñeta contra la electricidad “Demonio desenfrenado”, 1900

El olvido Preminger

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Richard Oelze, “Expectation” (1935-36), oil on canvas (The Museum of Modern Art, New York, digital image © The Museum of Modern Art / Licensed by SCALA / Art Resource, NY)

[Entrevista a Otto Preminger] ¿No se da cuenta de que si me acordara de todo lo que hice  en “Buenos días. tristeza” [1958, O. Preminger], me vería enormemente condicionado en las películas que hiciera ahora? Cuando acabo una película, acabo. La primera vez que veo una película con público es la más emocionante. Luego me olvido. Le voy a contar una historia real: yo me estaba vistiendo, mi mujer no estaba lista, ibamos a salir a cenar. Puse la tele y estaban poniendo “Ángel o diablo” [1945, O. Preminger]. Me quedé fascinado, porque para mi era como una historia que no conocía. Mi mujer acabó de arreglarse y tuvimos que marcharnos. Apagué la tele y me di cuenta de que no sabía como terminaba la película.

El director es la estrella (vol. II)
Peter Bogdanovich

 

Los mil de Elmyr

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Flyer de 1978 de los Sex Pistols… falso. Lo delata el uso de la comic sans en “LAND”, esta letra apareció con el Windows 95.

Fuera cual fuera el desastre, la posición de Elmyr como maestro del arte fraudulento parece segura. Desde los comienzos de su carrera, en 1946 -primero en Europa, luego doce años en Estados Unidos y, finalmente, de nuevo en Europa, con un viaje a Sudamérica- había dibujado o pintado unas mil obras de arte atribuidas a maestros, desde Modigliani hasta Picasso, vendidas por importantes galerías y colgadas en los museos de arte moderno y las principales colecciones particulares, desde Nueva York hasta Tokio y desde Ciudad del Cabo a Estocolmo. La gama es tan amplia que en algunos casos, confrontado con reproducciones de lo que sin duda era obra de su habilidad artesana, no fue capaz de reconocerlas. “Nunca comprendí -dijo hace poco- la magnitud de lo que estaba haciendo”.

¡Fraude! La historia de Elmyr de Hory
Clifford Irving

De la falsificación del papel

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Los dibujos eran además más fáciles de hacer que los óleos porque en América el papel viejo era más fácil de fabricar clandestinamente que los lienzos viejos. En Nueva Orleans, Elmyr había conseguido encontrar una tienda de materiales para pintar, donde compró varios blocs de “papier d’Arche”, una marca francesa muy cara preferida por Picasso y Dufy. Probó varios métodos para envejecerlo. Luego recordó haber leído en alguna parte que los chinos habían envejecido artificialmente su marfil hirviéndolo en té. Pasaba ligeramente un trozo de algodón empapado en té del día anterior, y eso amarilleaba el papel muy bien. Para mayor variedad, y pensando en Modigliani, que era demasiado pobre para poder comprar algo que no fueran los restos y ejemplares defectuosos del material más barato, siguió recortando las páginas finales de los viejos álbumes franceses de pintura (Castillos del Loira, Batallas de la Gran Guerra) encontrados en las estanterías de las librerías de viejo.

¡Fraude! La historia de Elmyr de Hory
Clifford Irving

Arte negra

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New Inventions of Modern Times [Nova Reperta], The Invention of Book Printing, plate 4 – Jan van der Straet

Uno de los más reconocidos estudiosos de la Biblia de Gutenberg, el argentino Raúl M. Rosarivo, recoge en su libro sobre la historia del libro, que cuando en 1462, Fust se fue a París a vender las biblias que habían impreso Gutenberg y Schöffer, el Gremio de Calígrafos de la ciudad lo denunció por vender un libro que no había sido escrito a mano.

A pesar de que él sostuvo ante el juez que sus Biblias “estaban hechas a mano”, y que habían sido escritas por el calígrafo Schöeffer. El Juez le preguntó cómo era posible que siendo, como decía, su yerno tan buen calígrafo, se repitiera el mismo error en todos sus libros, en las mismas páginas y en las mismas palabras. Ellos le acusaron de haber hecho aquellos libros con un nuevo procedimiento mecánico, del que tenían noticias. Así se vio Fust cogido “entre la espada y la pared”. O desvelaba el secreto del invento o tendría que pagar una multa. Al insistir él en la mentira, jurando sobre las Escrituras, fue acusado de haber hecho un pacto con el diablo y que el invento de los libros duplicados era “un arte negra” y diabólica, y que la tinta roja que se había utilizado para pintar las letras capitales, era en realidad sangre humana.

Aunque otros investigadores afirman que el término deriva de la utilización de la tinta negra para la impresión, a mí me gusta más esta leyenda, la de haber inventado una “divina arte negra”.

Typographica
Francisco de Paula Martínez

Diez

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The Egg Dance (hacia 1620), Pieter Brueghel the Younger
  1. The Egg Dance: From Peasant Village to Political Caricature [inglés]: La danza del Huevo era un juego propio de la Pascua de la que existían unas cuantas variantes. En la versión más popular se bailaba sobre un suelo donde habían colocado varios huevos y se evitaba romperlos. Otra variante se jugaba con un huevo solo que había que colocar en un cuenco valiéndose nada más que de los pies.
  2. El fragging es una modalidad de asesinato practicada por soldados estadounidenses contra sus propios mandos u otros soldados que ponían en peligro a la unidad por su imprudencia o incompetencia o que trataban de imponer la disciplina militar.
  3. Las islas que nunca existieron: a lo largo de la historia los portulanos y las cartas náuticas han recogido islas que parece que sólo estaban en la mente de algunos navegantes: Tile, San Borondón, Isla de Brasil y Taprobana.
  4. La Micronesia española, el poeta francés Jacques Giraf y otros bulos de Wikipedia que engañaron a internautas durante años. Articulos falsos de la wikipedia en inglés y en español.
  5. Fotografías que muestran otros peinados femeninos menos habituales de la época Victoriana.
    Victorian Women from the 19th Century (1)
  6. Criminales: Mary Catherine Docherty (14), Ellen Woodman (11), Mary Hinnigan (13) y Rosanna Watson (13) condenadas a 7 días de trabajos forzados por robar hierro.
  7.  El Corro y el Rosao falsificadores arqueológicos de finales del s. XIX y principios del XX, descubiertos cuando empezaron a imitar el arte precolombino, en ese momento muy popular, en los objetos hallados en el yacimiento de Totana (Murcia, España).
  8. Los eternos bulos del programa espacial soviético. No. Ni Vladímir Komarov murió mientras maldecía a los diseñadores de su nave justo antes de impactar con el suelo a gran velocidad en 1967, ni Serguéi Krikaliov fue abandonado en la Mir en 1991 por falta de dinero. Y, por supuesto, tampoco es verdad que Gagarin muriera asesinado o que hubiera algún cosmonauta que alcanzase el espacio antes que él.
  9. La estremecedora zona roja de Francia, aún inhabitable un siglo después de la primera guerra mundial. Los campos de batalla de Verdún son el epicentro de lo que en Francia se conoce como la zona roja, un área que al final de la guerra estaba saturada de proyectiles sin estallar, muchos de ellos con gases venenosos, granadas y municiones oxidadas. Además el suelo estaba muy contaminado por plomo, mercurio, cloro, arsénico, diversos gases peligrosos, ácidos y restos humanos y animales.De hecho se consideraba demasiado dañada tanto física como ambientalmente como para ser recuperada, por lo que se promulgó una ley que prohibía la entrada en las peores zonas.
  10. Cómo un servicio de genealogía genética condujo al asesino de Golden State. La policía de Sacramento revela que llegó hasta él 40 años después de sus crímenes gracias al ADN de un familiar que utilizó los servicios de la empresa GEDmatch. La revelación pone en aprietos a este tipo de compañías de análisis genético.