Los dos modos de analizar la violencia

Evidence fotografías de Angela Strassheim. Via
Evidence fotografías de Angela Strassheim. Via

comillasExiste una tendencia, prácticamente en cualquier análisis de la violencia, a considerarla de uno de los dos modos siguientes: como desviación del pasado o como continuación del mismo. Una de dos: o la violencia de “hoy en día” es sintomática de la degeneración que nos aqueja (los males de la vida urbana, la pérdida de la fe, la desintegración de nuestras familias, la inexistencia de disciplina en nuestros hogares), o bien la violencia de “hoy en día” es en lo esencial idéntica a la de ayer: siempre existe la violencia, de uno u otro modo.

La primera opción, que es obviamente la más sentimentaloide -con su implícita nostalgia de una edad de oro, de un tiempo pasado que fue mejor-, parece ser la que más adeptos tiene en Gran Bretaña, aun cuando sólo sea porque la imagen que tienen los británicos de si mismos, en tanto seres civilizados y respetuosos de la ley, sigue teniendo una raigambre notablemente profunda en la cultura. En cambio, es la concepción moderna y modernista la que tiene la violencia por continuación, en tanto constituye una manifestación de estructuras y parámetros inherentemente imposibles de cambiar -sean sociológicos, biológicos o psicológicos-. Se trata de algo que en cualquiera de los supuestos escapa a nuestro control. Esta concepción moderna, modernista, sostiene que Inglaterra siempre ha sido violenta, que su clase obrera lo ha sido en especial, que siempre ha habido problemas estrechamente relacionados con el juego del fútbol, ya desde que se inventó.

Entre los vándalos
Bill Buford

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Prohibiciones para después de la guerra

Hoja Oficial del Lunes (edición de Coruña), 14 de julio de 1947.
Hoja Oficial del Lunes (edición de Coruña), 14 de julio de 1947.

Desconocía este status tan peculiar que tenían los prisioneros de guerra alemanes en el Reino Unido todavía en 1947. No se les permitía ir a cines y teatros, llevar dinero y tenían prohibido tener relaciones amorosas con las mujeres inglesas. A pesar de que la noticia indica que estas prohibiciones cesarán pronto siguen obligados a regresar a sus barracones a las 10 de la noche y sólo se les permite vestir sus “viejos uniformes”. Por otra parte viendo el tipo de prohibiciones deberían de tener considerable libertad en la ciudad. ¿Algún libro que cuente la historia de estos prisioneros?

Stan Cullis

Conocía la poco afortunada foto de la selección inglesa realizando el saludo nazi en Berlín en 1938 pero desconocía que hubo un jugador inglés que se negó a realizar el saludo y fue separado del equipo para ese partido. La historia de Stan Cullis la pueden leer en esta entrada del blog Fútbol y pasiones políticas. Me sorprendió igualmente que al menos dos obituarios del jugador (The Telegraph y The Guardian) mencionaran que fue uno de los jugadores que participó en ese partido cuando los registros indican que no jugó.
¿Y el resto del equipo? ¿por qué participó? Stanley Matthews contó que todo el vestuario se opuso a realizar el saludo pero su embajador en Berlín explicó que la situación entre ambos países era tan tensa que bastaba una chispa para incendiar Europa, de mala gana los jugadores cedieron.

¿De qué te ríes Spring Heeled Jack?

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Spring Heeled Jack (Jack el Saltarín o Jack Piedemuelle en las traducción al español) es un personaje del folclore inglés del que tenemos noticia por primera vez en Londres en 1837. Spring Heeled Jack aparecía de la nada con un gran salto te daba un susto de muerte, una bofetada o te metía mano si eras mujer y con otro gran salto desaparecía de tu vista. Las descripciones son de lo más variadas: capa negra, casco, ropa ajustada, garras metálicas, ojos rojos grandes y saltones, orejas grandes… Hoy, por apariencia, lo consideraríamos un supermalvado de comic sin embargo si sólo tenemos el testimonio de las “víctimas” de los superhéroes estos también serían los supervillanos. ¿Merecían el susto todos los atacados por Jack el Saltarín? ¿era un justiciero de baja intensidad?

Hubo al menos un detenido acusado de ser Jack el Saltarín pudo librarse de la acusación cuando la testigo insistió en el hecho de que su atacante había vomitado llamas de fuego azules y blancas, algo que el acusado parecía incapaz de hacer. ¿Mala conciencia, señorita?

No tomen esto como una defensa de Spring Heeled Jack si, en el caso más favorable para él, intentó ser un superhéroe resultó ser un completo fracaso pues fue visto por testigos en 1904 con sus mallas, su casco, sus saltos y su risa histérica. Fuera el original o un sucesor no hay que olvidar que entre la cima de su popularidad y esta nueva aparición el protagonismo se lo había llevado un verdadero supervillano que había campado a sus anchas en su territorio.

Otras pistas:

  • Luther, Temporada 2, episodio 1
  • Comic Vine Spring-Heel Jack