Diez

01.- Los tres volúmenes de olas y ondas hechos por el artista japonés Mori Yuzan, fallecido en 1917 y del que no se sabe mucho. Los libros habrían servido como una especie de guía de referencia para los artesanos japoneses que buscan adornar sus mercancías con patrones ondulatorios.

43803023395_0adaf94c16_h

02.- Isla de los Faisanes: es un islote fluvial situado cerca de la desembocadura del río Bidasoa, y cuya soberanía es compartida amistosamente entre España y Francia, que acordaron encargarse de cuidarla durante seis meses al año cada una. Es el territorio en condominio más pequeño del mundo. Más: artículo de la BBC

03.- Nueve leyendas urbanas que te contaron en el cole (y te creíste): La del collar de alcanfor contra el síndrome de colza no la había escuchado nunca.

04.- Los catecismos testerianos o catecismos tasterianos​ son documentos utilizados en la evangelización en la Nueva España que se caracterizan por explicar los preceptos de la doctrina católica a través de imágenes basadas en convenciones indígenas previas a la Conquista de México e incorporando algunas veces escritura occidental en español y otras lenguas.

lossy-page1-1024px-3.-_DCCCLXXIX.0001_-_Catecismo_Testeriano_o_Tasteriano_c_1524

05.- Las curiosas y estrictas leyes de los clubes de striptease en Estados Unidos.

Una de las leyes que comparten muchos de los condados en Estados Unidos es conocida como la de los “seis pies”, que se refiere a que ninguna persona desnuda puede estar a menos de 1.82 m de distancia de un cliente.

En Sumner, Washington, las mujeres pueden estar desnudas solo sí el escenario donde bailan está a un mínimo de 45,72 cm sobre el piso del establecimiento.

Otra ley de California, que suele ser común en todos los estados, es que los sitios de entretenimiento para adultos no pueden estar a menos de 152,4 m de zonas residenciales; 304 m de otro club de striptease y 304 m de una escuela, un parque, un edificio del gobierno, una institución religiosa, una iglesia o lugar relacionado con menores de edad.

06.- Hybridizer. Crea tu propio híbrido a partir de los grabados de Merian para la “Historiae naturalis” de Jonston.

myhybrid (1)

07.- El infierno de los debates amarillistas de la televisión deportiva – Alberto Salcedo Ramos.

Una noche de octubre de 2007 le pregunté al escritor Gay Talese por qué escribe tanto sobre perdedores. Su respuesta fue un relámpago que todavía me ilumina: “Todos somos perdedores. Es solo una cuestión de tiempo”.

08.- Concierto por la radio en Leipzig (agosto, 1923). Vía History of Engineering and Technology

tumblr_o4rl69lndT1s6mxo0o1_640

09.- Steve Jones (guitarrista británico co-fundador de los Sex Pistols)

De adolescente Jones se volvió cleptómano, de hecho los equipos usados en las grabaciones de Sex Pistols fueron robados a Bob Marley durante su visita a Londres. Otras víctimas de Steve fueron Roxy Music, Rod Stewart y Keith Richards, entre otros. El propio Malcolm McLaren, quien fue manager de los Pistols, declaró que decidió representar al grupo por miedo a que Steve le robara. Jones es un autodidacta, su guitarra siempre fue una Gibson Les Paul Custom color crema que se la había robado a Mick Ronson en un concierto de David Bowie cuando él y sus compañeros de los Sex Pistols se hicieron pasar por los técnicos de la banda.

10.- Danger don’t spread disease. Nueva Zelanda, 1950’s

15590284219_e0ef256a96_k

Anuncios

El asesinato del fantasma de Hammersmith

Via Forteana
Via Forteana

comillasEn torno a la época del fantasma de Hammersmith la gente comenzó a adoptar una actitud de confrontación hacia los fantasmas. Los jóvenes trataban de superar sus temores. Se los veía en grupos, rondando cada atardecer en busca del fantasma, y cualquiera que luciese ropas de color claro se podía convertir en su objetivo.

Un albañil, Thomas Milward, lucía el atuendo propio de su oficio: pantalones blancos de lino, un chaleco de franela blanca y un delantal blanco. Una noche, mientras volvía a casa en la oscuridad, un caballero y dos damas que pasaron a su lado en un carruaje gritaron alarmados: “¡Por ahí va el fantasma!”. La contundente respuesta de Milward a las voces fue despotricar contra el carruaje y amenazar con atizarle al hombre en la cabeza.

Su suegra le advirtió que no era seguro continuar vistiendo aquella ropa en su camino de vuelta a casa, pero, tozudo como una mula, Milward siguió haciéndolo.

Bajaba a pie por Black Lion Lane cuando un aterrorizado recaudador de impuestos que se llamaba Francis Smith lo mato a tiros con una escopeta de caza, alentado por los tragos que se había tomado en el cercano pub White Hart con el vigilante local William Girdler. Habían estado compartiendo historias sobre un fantasma que había matado de un susto a la mujer de un cerrajero y había dejado a otras dos personas gravemente enfermas después de otro encuentro. Smith fue encarcelado por asesinato, pero apenas unos meses después recibió el perdón del rey, que al parecer se apiadó debido a lo inusual de las circunstancias, otra prueba de la extensa fascinación real por el tema de los fantasmas.

La historia de los fantasmas
Roger Clarke

Legislar la decencia

Via
Via

Jazz, flappers, películas, divorcios… todo parecía creado para desquiciar a los Estados Unidos más conservadores a finales de los años 20.

comillasEn su desesperación, los legisladores intentaron legislar también la decencia. En Oshkosh, Wisconsin, una ley local convirtió en delito que las parejas de baile se miraran a los ojos. En Utah, la legislación del estado se planteó mandar a la cárcel a las mujeres (no multarlas, sino meterlas en la cárcel) si sus faldas mostraban más de ocho centímetros de pierna por encima del tobillo. En Seattle, un grupo llamado Liga de los Libros Limpios intentó incluso prohibir los libros de viajes del aventurero Richard Halliburton alegando que “alimentaban el espíritu viajero”. Se introdujeron normas de naturaleza moral por todo el país, y en casi todos los sitios, igual que la ley seca, la gente se las saltaba. Para las personas de temperamento conservador, fue una época de desesperación.

1927: un verano que cambió el mundo
Bill Bryson

El testigo

Fotografía de Tao Liu. Via
Fotografía de Tao Liu. Via

comillasPertenecía a aquella clase de testigos que son los más nefastos para la defensa: era un buen hombre. Totalmente indiferente a las reacciones que pudiera provocar, sin ninguna agresividad ni malicia, insensible por completo a mis puyazos (incluso movía la cabeza afirmativamente para aprobar algunas de mis preguntas más aviesas y malintencionadas, como si le pareciera muy bien que en un asunto tan grave como aquel su testimonio fuera sometido a la prueba de fuego), consiguió convencer a toda la sala. Cuando Ferdonnet le preguntó cuales eran sus sentimientos para con las víctimas, contestó que tanto su mujer como él les querían muchísimo; después, volviéndose hacia el banquillo, añadió: “Y al señorito Fréderic también, también le queremos muchísimo”. Fréderic se había encogido en su asiento, baja la cabeza, viva imagen de la culpabilidad. El angelical Butard había completado su emotiva intervención con una declaración de buena voluntad que no podía saber hasta que punto resultaba abrumadora: “Usted sabe muy bien que yo hubiera preferido no verle, señorito Fréderic; pero, ¡qué le vamos a hacer! Lo que es verdad es verdad…”

El gran desliz
Guilles Perrault

El desterrado

Via Ursa Major
Via Ursa Major

¿A qué le podían condenar después de todo? A destierro. Valiente cosa. Cumpliría la pena alegremente en un país extranjero en que viviría una nueva vida y recordaría con un largo placer su ciudad y su vida pasada.

En efecto, la sentencia fue el destierro. ¡Pero qué destierro! El tribunal, amigo de aquel hombre autoritario y de inmenso poder a quien él había insultado, queriendo venderle el favor, y ya que no podía sentenciarle a muerte, le desterró a más kilómetros que los que tiene el mundo recorrido en redondo, aunque se escoja, para alargar más la medida, el diámetro que pasa por las más altas montañas. ¿Qué quería hacer con él el tribunal, sentenciándole a un destierro que no podía cumplir?

¡Ah! El tribunal, para agasajar al poderoso ofendido, había encontrado la fórmula de castigarle a muerte, por un delito que no podía merecer esa pena de ningún modo. Había encontrado la manera de ahorcar a aquel hombre, porque no habiendo extensión bastante a lo largo de este mundo para que cumpliese el sentenciado su destierro, habría que enviarle al otro para que ganase distancia.

Y le ahorcaron.

Muestrario
Ramón Gómez de la Serna

Ojos de aguja (Antología de microcuentos)
Edición de José Díaz

Formas de acelerar la justicia

Stripper en Clearwater (Florida) demuestra al juez que su bikini es lo suficientemente grande para ocultar su vagina contradiciendo el testimonio de los policías encubiertos que la detuvieron. Via Entre seus Rins

Vychinski, procurador general de la URSS en la época de los grandes procesos, declaró en un alegato de 1937 que, en materia humana, jamás era posible establecer la verdad absoluta, y, no vacilando en aplicar este principio al ámbito judicial, sostuvo que la verdad establecida por los órganos de instrucción y por el tribunal tampoco podía ser absoluta sino únicamente relativa. De este concluyó que la búsqueda de piezas de convicción absolutas y de testimonios irrefutables eran una pérdida de tiempo, y que el comisario instructor podía encontrar pruebas relativas, aproximadas, de la culpabilidad del acusado, basándose en su propia inteligencia, en su olfato de miembro del Partido, en sus fuerzas morales o en su carácter.

La mentira en la propaganda política
y en la publicidad

Guy Durandin