San Francisco – Cnosos

Fue nombrado doctor honoris causa en letras por la Universidad de Princeton en 19508 y en 1958 fue nombrado doctor honoris causa por la Universidad La Sorbona (en francés La Sorbonne) de Francia. Ese mismo año viaja en automóvil de la ciudad de México a Estados Unidos, para recibir el doctorado honoris causa de la Universidad de California en Berkeley. Las minifaldas que ve en un establecimiento de comida rápida en California le encantan: “Aquí las chicas sirven comida usando patines y con los muslos al aire, como en la Creta minoica”, escribe en su diario.

Wikipedia

El diablo no viste de Prada

Es más bien poca cosa como hombre, con una gorra inglesa caída sobre una oreja y dejando ver, por el lado opuesto, un mechón de pelo rojo que le cubre gran parte de la sien. Rojas también las cejas y enrojecidos los ojos, reluciente el cutis, la punta de la nariz ligeramente torcida. Llevaba una camisa de paño con rayas horizontales, una chaqueta a cuadros cuyas mangas, muy cortas, dejaban ver las abultadas manos, con dedos como salchichas; el pantalón muy ajustado, hasta producir repugnancia, y tan usados los zapatos de color que era imposible ya pensar en limpiarlos. Un chulo. Un vagabundo, con la voz y la articulación de un actor.

Doktor Faustus – Thomas Mann

comillasEn este pasaje, y en la larga conversación que le sigue, Mann recoge la mejor tradición demonológica germánica —establecida por Johannes Wierius, hacia finales del siglo XV, pero muy anterior a él a través de las consejas de la tradición oral—, según la cual el Diablo no es consciente de su aspecto, y tiene que ir corrigiendo sobre la marcha las chapucerías de sus disfraces. Esta imposibilidad es no sólo producida por el estigma de su impostura y por su carácter de mono de Dios, sino por el carácter del préstamo que para los ángeles —y no hay que olvidar que el Diablo lo es, en grado sumo— tiene toda posibilidad de acceso a la materia: los propios ángeles de la luz, y hasta los arcángeles, suelen aparecer a los místicos en una bruma vaga, en un estado casi etéreo que no acaba de definirse como materia.

Biografía del diablo
Alberto Cousté

El escándalo de la falda pantalón de los Cantones (1911)

Modelo de 1908 de falda-pantalón.

Modelo de 1908 de falda pantalón

En la prensa de española de alrededor de 1911 son frecuentes los escándalos producidos por mujeres que visten falda pantalón. Éste se produjo en mayo de 1911 en Coruña:

EL ESCÁNDALO DE ANOCHE
LA FALDA-PANTALON
Una mujer perseguida y acorralada. – Demostraciones de incultura. – Intervención de los guardias. – A sablazo limpio.

¿Quién diría que a estas alturas, cuando ya la moda ha fracasado ruidosamente en todas ó en casi todas las poblaciones de España donde se ha tratado de implantarla, habría en la Coruña una mujer con arrestos suficientes para salir á la calle vestida con falda-pantalón?

Pues sí, señor, la hubo, y por cierto que su atrevimiento estuvo á punto de costarle un disgusto.

Digamos con franqueza que el modelo que exhibía la decidida muchacha era bastante feo, el más feo sin duda de los lanzados por los modistos parisienses; pero esto no era, ni mucho menos, motivo para que la portadora de la discutida prenda se viese, como se vió, insultada, perseguida y casi golpeada por algunas docenas do salvajes que acariciabán la idea do hacerle trizas la juppe culotte.

A las ocho y media, poco más ó poco menos, do la noche de ayer, hizo su aparición en el Cantón Grande la joven aludida. Como á esa hora estaba el paseo muy animado en dicho punto, su presencia no fué advertida en los primeros momentos, pero un chico gritó entusiasmado:

—¡Una falda pantalón!—Y en pocos minutos se vió la muchacha rodeada de curiosos.

Mal como pudo deshizo el cerco, hasta entonces respetuoso con ella, y continuó andando; pero el grupo fué engrosando rápidamente, y de la boca de un cochero—¡cochero tenía que ser!—salió el primer insulto.

Hicieron coro al de la tralla unos cuantos chiquillos y toda la golfería que se reúne en la Rúa Nueva, y entonces la muchacha tomó prudentemente por el Relleno para seguir por la Marina.

Pero la noticia había corrido entro el público y la gente siguió tras de la joven, contemplándola unos por curiosidad y abucheándola otros.

Cerca de la Inspección de vigilancia, dos guardias municipales trataron de contener á la gente y proteger á la mujer, pero tuvieron precisión para ello de desenvainar los sables y repartir algunos golpes para evitar que los arrollasen.

Al fin, y tras no pocos esfuerzos, consiguió la chica ganar la escalera de la Inspección y en dicho centro estuvo más de una hora esperando á que el público despejase.

Una amiga suya le llevó otras ropas para vestirse y á las diez salió para su casa sin haber sufrido el menor daño ni el más ligero deterioro en sus prendas.

Al escándalo promovido con este motivo, contribuyó en gran parto la calidad de la joven portadora de la juppe culotte, una señora del vivir alegre; pero esto no disculpa la actitud de algunos sujetos, que trataban de golpearla por el solo hecho de vestir la tan discutida prenda.

Nos parece que las autoridades están en el deber de ordenar que si el caso se repite, se castiguen con mano dura esas manifestaciones de barbarie que desdicen de la cultura de un pueblo.


La noticia procede de el diario coruñés El Noroeste. La fotografía de un reportaje de La Ilustración artística (octubre, 1908) que reflejaba la moda de las parisinas que habían acudido al hipódromo de Longchamp. La Ilustración presenta la prenda de la siguiente forma:

No era esta que dejamos descrita la única falda “sensacional” que pudo verse en Longchamp; otra había más atrevida aún, la llamada falda pantalón, que, como puede verse en una de las fotografías reproducidas en esta página, excede á todos los atrevimientos hasta ahora vistos en trajes femeninos.

 

El Noroeste (mayo 1911)

El Noroeste (mayo 1911)

XLVIII

Otho Cushing imagines the fashion of a future 1950 in issue #1950 of Life Magazine, 1914. Via

Otho Cushing imagines the fashion of a future 1950 in issue #1950 of Life Magazine, 1914. Via

comillasNo es en absoluto ilógico imaginar que, en una existencia futura, consideremos esto que creemos nuestra existencia actual como un sueño.

Marginalia
Edgar Allan Poe

Sin rostro (6)

Cameron Diaz fotografiada por Annie Leibovitz. Via

Cameron Diaz fotografiada por Annie Leibovitz. Via

Greta Garbo fotografiada por Xavier Martin. Via

Greta Garbo fotografiada por Xavier Martin. Via

Francesca Woodman, ’Untitled’, New York, 1979. Via

Francesca Woodman, ’Untitled’, New York, 1979. Via

Jacqueline Bisset en el rodaje de "The Deep" (1977). Via

Jacqueline Bisset en el rodaje de “The Deep” (1977). Via

Kate Moss fotografiada por Glen Luchford. Via

Kate Moss fotografiada por Glen Luchford. Via

Sin Rostro: 1, 2, 3, 4 y 5

Tomar medidas

1922

1922: El policía Bill Norton mide distancia entre la rodilla y la falda de una bañista en la playa de Tidal Basin para comprobar si se adapta a la normativa que prohibe dejar más de 6 pulgadas de piel descubierta por encima de la rodilla.

El policía Bill Norton mide distancia entre la rodilla y la falda de una bañista en la playa de Tidal Basin para comprobar si se adapta a la normativa que prohibe dejar más de 6 pulgadas de piel descubierta por encima de la rodilla.

1953/4

Christian Dior muestra lo corta que va a ser la falda en la temporada otoño/invierno.

Christian Dior muestra lo corta que va a ser la falda en esa temporada otoño/invierno.

1964 / 1933

Para comprobar que el traje de baño de la actriz Myrna Ross es históricamente correcto el policía Chuck Peyton comprueba que se adapta a la normativa de 1933 de Redondo Beach que prohibía aquellos que dejaban al descubierto más de 3 pulgadas por encima de la rodilla.

Para comprobar que el traje de baño de la actriz Myrna Ross es históricamente correcto el policía Chuck Peyton comprueba que se adapta a la normativa de 1933 de Redondo Beach que prohibía aquellos que dejaban al descubierto más de 3 pulgadas por encima de la rodilla.

1967

El futbolista George Best no parece excesivamente preocupado por las minifaldas cada vez más cortas de los 60.

El futbolista George Best no parece excesivamente preocupado por las minifaldas cada vez más cortas de los 60.

1969

No hay lugar para la minifalda en el ejército. Un policía militar israelí mide la distancia entre la rodilla y la falda de una compañera para comprobar que no sea mayor de 3 centímetros.

No hay lugar para la minifalda en el ejército. Un policía militar israelí mide la distancia entre la rodilla y la falda de una compañera para comprobar que no sea mayor de 3 centímetros.