Del “marktwainismo” de los niños

Fergus Bourke. The Bottle Throwers. 1968
Fergus Bourke. The Bottle Throwers. 1968

De Groucho y yo de Groucho Marx:

Hablando de niños, como parece que estamos haciendo, la televisión está fuertemente poblada por lo que vagamente se denomina como «comedias de situación familiar». Algunas de ellas están espléndidamente escritas y consiguen calificaciones casi tan elevadas como las películas del Oeste. Sin embargo, en la mayoría de los casos, los escritores hacen que los niños hablen como si tuvieran las ideas de una persona de cuarenta años. Estos chicos profieren agudezas que serían dignas de George S. Kaufman, Sid Perelman, Mark Twain o George Bernard Shaw. Como ya sabes, he tenido tres hijos. No obstante, puedo asegurarte que este tipo de diálogo agudo nunca se ha oído en las inmediaciones de mi casa. Durante un período de treinta y cinco años, únicamente puedo recordar dos ocurrencias jocosas por parte de mis tres hijos, lo cual difícilmente constituye un récord memorable. Cuando mi hijo Arthur tenía diez años, quiso una escopeta de balines. Dando pruebas de ser un padre severo, le dije que no podía tener ninguna.

—¿Para qué la quieres? —pregunté.

—Para salir al patio posterior y disparar sobre las botellas que ponga sobre la cerca —respondió.

—¡Magnífico! —dije—. Supon que fallas, das en el ojo de un niño y lo dejas ciego para toda la vida. ¿Que pasará entonces?

—Tendré mucho cuidado —insistió—. Sólo dispararé sobre las botellas.

—Lo siento, Arthur, pero resulta demasiado peligroso —repliqué.

Como todos los niños, siguió suplicando e insistiendo hasta que al fin, exasperado, le dije:

—Mira, hijo, mientras sea yo quien mande en esta casa, ¡no tendrás ninguna escopeta!

Mirándome fijamente a los ojos, me dijo:

—Papá, si llego a tener una escopeta, ¡no mandarás más en esta casa!

La otra frase inmortal provino de mi hija pequeña, Melinda. Iba entonces a un parvulario. Cada mañana se marchaba de casa a las ocho y regresaba a las tres de la tarde. Siendo un fanático de las «relaciones» y terriblemente curioso acerca de sus actividades, preguntaba cada día a Melinda, cuando regresaba, lo que había hecho en la escuela. Ella se encogía siempre de hombros y decía:

—Nada, papaíto.

Adoptando de nuevo la actitud de padre pomposo, le dije:

—Mira, Melinda, cada día pasas siete horas en el parvulario. ¿Qué haces allí?

—¡Oh, papaíto! —respondió con impaciencia—. Todo lo que hacemos es dibujar e ir al retrete.

Dicho sea de paso, ésta es la descripción más acertada que se haya dado nunca de un parvulario.

Tengo la teoría de que la mayor parte de los escritores de la televisión no están en contacto con muchos niños. También es posible que sean los niños los que eviten el contacto con los escritores de la televisión. En todo caso, parece ciertamente que viven en dos mundos distintos.

Groucho y yo
Groucho Marx

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Capacidad profesional

Via Best of imgur
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comillasDamas y caballeros están mirando a un hombre nuevo. Un hombre que ha demostrado ser capaz de hablar de nada en concreto durante tanto tiempo que ahora es productor de su propio programa de deportes.

New Girl 2×04

chung CHUNG


Sobre Ley y Orden.

chung CHUNG

The Clang: Mike Post, el compositor de la conocida melodía, ideó un tono que marca el cambio de las escenas y que pretendía tener la importancia y contundencia de un martillazo de un juez. Se le conoce como “The Clang”, “chung CHUNG” o “doink doink” y consiste en una amalgama de casi una docena de sonidos entre los que se encuentran un martillazo judicial, un portazo en una celda y quinientos monjes japoneses caminando a través de un piso de madera. Sin onomatopeyas la mejor definición es sin duda “el sonido de la caja registradora de Dick Wolf” que le encajó Richard Belzer en un comentario digno de John Munch.

chung CHUNG

John Munch: El personaje interpretado por Richard Belzer apareció por primera vez en la serie Homicidio de Baltimore se desplazó a Nueva York para integrarse en Ley y Orden: Unidad de Víctimas Especiales y desde esa ciudad siguió prodigándose en otras series siendo quizás el personaje de ficción interpretado por el mismo actor que ha aparecido en más series: Ley y Orden, Expediente X, Arrested Development, The Wire, 30 Rock… Incluso en series donde no participa se le referencia como contacto con la policía de Nueva York, así ocurre por ejemplo en Luther cuyo protagonista, Idris Elba, también participó en The Wire aunque en temporada distinta a la participación de Munch y con un papel muy distinto al que interpreta en esta serie. Eso nos lleva a…

chung CHUNG

Los dopplelganger: Dado la longevidad de la serie y sus franquicias incluso el casting en la ciudad de Nueva York debe ser difícil y no son pocos los casos en que un actor puede aparecer como víctima en una franquicia y policía en otra. Ha ocurrido también que en la misma franquicia un actor aparece en un papel episódico y unos cuantos temporadas después reaparece, en otro papel distinto, para convertirse en un fijo de la serie. Así la actriz Diana Neal que recordamos por su papel como la fiscal Cassey Novak en L&O:SVU había sido una violadora temporadas atrás al igual que el primer contacto de S. Epatha Merkerson con Ley y Orden fue primero como madre de una víctima antes de convertirse en la Teniente Van Buren.

888


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Iran Deckard estaba ante el órgano de ánimos Penfield, con el índice de la mano derecha apoyado en el dial numerado. Pero no lo hacía girar. Se sentía demasiado angustiada. Su inquietud clausuraba el futuro y todas las posibilidades que contuviera. Y pensaba: si Rick estuviera aquí, me haría marcar el 3, y eso me infundiría el deseo de marcar algo importante, como júbilo incontenible, o quizás un 888: deseo de ver la televisión sin reparar en el programa.

¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?
Philip K. Dick